miércoles, 17 de agosto de 2016

influencias

Un demonio me visita cada día, me dice cosas, me da instrucciones, no quiero seguirlas. Me obliga, me amenaza, me condiciona… no soy tan fuerte. No puedo serlo o no sé serlo, en cualquier caso, no lo soy.

Lo explico al mundo, les aviso cuando viene para que lo vean, al menos de lejos, para que entiendan.


Lo ven, pero dicen que no parece el diablo. Han hablado con él pero no les dice las mismas cosas, no le brillan los ojos con el mismo brillo, no me creen. No puede ser el diablo, es tan listo, es tan guapo. Me lo advierten, tengo que dejar estas calumnias, no sea que de tanto insistir el diablo me haga una visita. 

    © Juan Reyes Haro