Las cosas que se dicen con tono de sabiduría y acento pesimista suelen interpretarse automáticamente como verdades.
Incluso aquellas que dicen tus autores favoritos, aunque suenen y resuenen tan bien. Pueden ser mentira, verdades parciales, o simplemente: pertenecer sólo a uno o algunos individuos. Y aún más: a uno o algunos momentos, de algunas vidas, de algunas personas.
Por eso, en contra del profundo ajuro, desmitifico.
Sitio no apto para "personas de ideas fijas", sólo se publicarán ideas que puedan gastarse, transformarse, aunque luego no lo hagan.
domingo, 9 de diciembre de 2007
domingo, 18 de noviembre de 2007
viaje sin turbulencias

Cuando coges un libro y desde la primera página arrancas sin dificultades y te sumerges en la lectura, tiene gancho, sin duda.
Si puedes leerlo en pocos días, sin esfuerzos, está bien escrita.
¿Qué pasa entonces? Si aún así no te dice nada. Si pasas a otra cosa, sin resaca, sin necesitar más, sin que se altere en lo más mínimo tu manera de ver el mundo, aunque sea por un momento.
Un buen argumento, con gancho, en manos de un buen escritor ¿no es suficiente? Como que no. Parece que falta algo más, algo que permite que una historia cale en ti, aunque tal vez no esté contada impecablemente.
Conozco poco la obra de Paul Auster, evidentemente Viajes por el Scriptorium no es el mejor libro para enmendar un comienzo fallido (vano intento con El Libro de las Ilusiones).
Si se trata de una extraña camaradería para adeptos debería traer advertencia, porque al menos para mí queda un sólo intento, puede que a la tercera sea la vencida o que nunca comprenda el nuevo mercado intelectual.
miércoles, 7 de noviembre de 2007
no es cierto

todos quieren contagiar su mal rollo
muchos lo harán sin intención, por tu bien
pero no me lo trago
no es cierto que para saber lo que es el mundo real haya que pasarlo mal, las cosas buenas TAMBIÉN son reales
no es cierto que esperar lo peor nos haga realistas, sólo nos hace pesimistas y patéticamente conformistas
me da igual que mil personas deseen lo mismo que yo, a alguien le tocará y no hay ninguna razón para que no sea a mí
domingo, 14 de octubre de 2007
viernes, 5 de octubre de 2007
sábado, 29 de septiembre de 2007
limpio otoño
Ha llegado el otoño y con él los puestos de castañas, el cielo azul más limpio o la lluvia fresca. Esta lluvia es la más clara del año, cae recta y transparente, no oculta nada, no duda, no promete nada más que un invierno.Hace tres años llegué aquí, entonces yo era sólo lo que podía verse, tan clara como esta lluvia. Lo había perdido todo voluntariamente, había roto mis ataduras y me di cuenta, a los 27 años, de que casi ninguna era verdadera.
Emigrar es limpiar, te obliga a valerte de quién eres y de nada más.
Cada año, cuando llega el otoño recuerdo, y aunque a mi alrededor nuevas raíces me sujetan a las cosas, a las calles, a la tele, a los bancos, al supermercado. Aunque voto, firmo contratos, asisto a reuniones y hay taquillas con mi nombre. Ante el espejo sé que veo todo cuanto tengo.
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